En un magistral ensayo, titulado Aes Triplex –frase que proviene de un verso de Horacio, "Aes triplex circa pectus", que significa "tres láminas de bronce alrededor del corazón"–, Stevenson nos invita a no perder el coraje: la vida, nos dice (y es algo que pudo comprobar él mismo), es dura y está llena de peligros. Es como un bote que se hunde constantemente o como una vela que se apaga. Pese a ello, no podemos salir huyendo: tenemos que armarnos de valor, levantarnos, enfrentar nuestros miedos: proteger nuestro corazón con esas láminas de bronce y explorar el mar. Con optimismo, con valor, con temeridad, con buen humor: por muy difícil que nos resulte, por mucho que la vida nos plantee dificultades, es necesario entrenarnos, conocernos, aprender a lidiar con nosotros mismos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario