martes, 28 de abril de 2015
El inmortal, de Jorge Luis Borges
Releo, con inusitada atención, "El inmortal", de Jorge Luis Borges. Me dejan fría su prosa y su cadencia, su adjetivación, la cuidadosa selección de los verbos, la precisión de sus giros sintácticos. Transcribo, por mero entusiasmo, unos cuantos fragmentos:
"En Roma, conversé con filósofos que sintieron que dilatar la vida de los hombres era dilatar su agonía y multiplicar el número de sus muertes. Ignoro si creí alguna vez en la Ciudad de los Inmortales: pienso que entonces me bastó la tarea de buscarla."
"A la impresión de enorme antigüedad se agregaron otras: la de lo interminable, la de lo atroz, la de lo complejamente insensato. Yo había cruzado un laberinto, pero la nítida Ciudad de los Inmortales me atemorizó y repugnó. Un laberinto es una casa labrada para confundir a los hombres; la arquitectura, pródiga en simetrías, está subordinada a ese fin. En el palacio que imperfectamente exploré, la arquitectura carecía de fin."
"Pensé que Argos y yo participábamos de universos distintos; pensé que nuestras percepciones eran iguales, pero que Argos las combinaba de otra manera y construía con ellas otros objetos; pensé que acaso no había objetos para él, sino un vertiginoso y continuo juego de impresiones brevísimas. Pensé en un mundo sin memoria, sin tiempo; consideré la posibilidad de un lenguaje que ignorara los sustantivos, un lenguaje de verbos impersonales o de indeclinables epítetos. Así fueron muriendo los días y con los días los años, pero algo parecido a la felicidad ocurrió una mañana. Llovió, con lentitud poderosa."
"La muerte (o su alusión) hace preciosos y patéticos a los hombres. Estos conmueven por su condición de fantasmas; cada acto que ejecutan puede ser último; no hay rostro que no esté por desdibujarse como el rosttro de un sueño. Todo, entre los mortales, tiene el valor de lo irrecuperable y de lo azaroso. Entre los Inmortales, en cambio, cada acto (y cada pensamiento) es el eco de otros que en el pasado lo antecedieron, sin principio visible, o el fiel presagio de otros que en el futuro lo repetirán hasta el vértigo. No hay cosa que no esté como perdida entre infatigables espejos. Nada puede ocurrir una sola vez, nada es preciosamente precario. Lo elegíaco, lo grave, lo ceremonial, no rigen para los Inmortales. Homero y yo nos separamos en las puertas de Tánger; creo que no nos dijimos adiós."
lunes, 27 de abril de 2015
The road not taken, Robert Frost
The road not taken
Two roads diverged in a yellow wood,
And sorry I could not travel both
And be one traveler, long I stood
And looked down one as far as I could
To where it bent in the undergrowth;
Then took the other, as just as fair,
And having perhaps the better claim,
Because it was grassy and wanted wear;
Though as for that the passing there
Had worn them really about the same,
And both that morning equally lay
In leaves no step had trodden black.
Oh, I kept the first for another day!
Yet knowing how way leads on to way,
I doubted if I should ever come back.
I shall be telling this with a sigh
Somewhere ages and ages hence:
Two roads diverged in a wood, and I—
I took the one less traveled by,
And that has made all the difference.
Robert Frost
jueves, 12 de marzo de 2015
Vila-Matas knows
Hay un antes y un después de mi catarsis de semanas atrás. "Cuando algo concluye, uno debe pensar que empieza algo nuevo", recuerdo que me dije entonces. Y así ha sido. Al principio sabía lo que había perdido, pero no lo que podía comenzar. Avancé a tientas y lo que llegó fue la irrupción de cierto sentido de la calma aplicado a la vida. Llevaba demasiado tiempo con la impresión de que la organización del mundo me estaba arrojando cada día más a un futuro de creciente velocidad que me arrebataba el presente y me obligaba siempre a vivir en el futuro, en la vida que no existe.
Era como si viviera no para vivir, sino para ya estar muerto. Ahora todo tiene otro ritmo, vivo fuera ya de la vida que no existe. A veces me detengo a mirar el curso de las nubes, miro todo con curiosidad flemática de diarista voluble y paseante casual: sé que hago reír, pero ando yo caliente. Y cuando escribo en casa, me acuerdo de los días en que era muy joven y en esa misma mesa de siempre comencé a escribir y para mí hacerlo era apartarme, detenerme, demorarme, deshacer, resistirme precisamente a esa carrera mortal, a esa frenética velocidad general en la que después acabé viéndome involucrado.
domingo, 8 de marzo de 2015
La fiesta de la insignificancia
La fiesta de la insignificancia, última novela de Milan Kundera (República Checa, 1975), tiene como protagonistas a cuatro amigos –Alain, Charles, Ramón y Calibán–, amantes de las bromas y el sentido del humor. La visión de Kundera en este libro es, desde el principio, alegre y jovial, alejada de todo pathos trágico. El núcleo de la novela es la celebración de la ligereza en una época en la que, al parecer, ésta no tiene ya cabida: “La insignificancia, amigo mío, es la esencia de la existencia. Está con nosotros en todas partes y en todo momento. Está presente incluso cuando no se la quiere ver: en el horror, en las luchas sangrientas, en las peores desgracias. Se necesita con frecuencia mucho valor para reconocerla en condiciones tan dramáticas y para llamarla por su nombre. Pero no se trata tan sólo de reconocerla, hay que amar la insignificancia, hay que aprender a amarla. Aquí en este parte, ante nosotros, mira, amigo mío, está presente con toda su evidencia, toda su inocencia, toda su belleza. Sí, su belleza. […] Respira, D’Ardelo amigo mío, respira esta insignificancia que nos rodea, es la clave de la sabiduría, es la clave del buen humor” (p. 135).
martes, 3 de febrero de 2015
Libro del desasosiego
sábado, 27 de diciembre de 2014
Fabio Morábito, El idioma materno, Sexto Piso, México,2014, 178 pp.
La literatura de Fabio Morábito (Alejandría, 1955) nace de un profundo amor a la palabra: cada obra encierra una irrevocable lección estilística; cada obra representa un esfuerzo por penetrar en la verdadera piel del mundo y de las cosas; cada obra persigue, en el fondo, “el barro secreto del idioma, ese barro que una vez hallado le abrirá el idioma por completo” (p. 71). Morábito, hijo de padres italianos, escribe con intensidad, pero también con rigor y entrega; escribe en virtud de su extranjería, una extranjería que acaso le permite detenerse en el detalle, ponderar la palabra precisa y el ritmo exacto de los versos, entrever los matices más sutiles del idioma. Porque escribir, para Morábito, es también leer, su obsesión central ha sido, desde sus inicios, el estilo literario; el estilo entendido no únicamente como el esmero en la construcción de las oraciones, ni como la búsqueda del adjetivo justo o el giro sintáctico perfecto, sino –sobre todo– como la afirmación, a través del lenguaje, del espíritu y la personalidad de quien escribe, de su peculiar forma de habitar el mundo y comprender la vida. El idioma materno, su libro más reciente, es una feliz exploración de los temas que han poblado desde siempre sus cuentos y sus poemas: la vocación literaria y la comunicación humana; la arbitrariedad lingüística y la tiranía del concepto; la lectura como posibilidad de diálogo; la escritura como sitio de encuentro.
Reseña completa en: http://www.criticismo.com/el-idioma-materno/
martes, 28 de octubre de 2014
Taiye Selasi, Lejos de Ghana, Salamandra, Barcelona, 2014, 348 pp.
Lejos de Ghana, primera novela de Taiye Selasi (Londres, 1979), narra la historia de la familia Sai: el padre, Kweku, es un médico ghanés formado en Estados Unidos que muere de pronto en su casa de Acra; a su muerte, su esposa e hijos –a quienes Kweku había abandonado en América– se reúnen para acudir a su entierro en Ghana, pero esta travesía se convierte, previsiblemente, en un viaje de reconciliación con su pasado, con sus orígenes y con ellos mismos. Hay que decirlo: Lejos de Ghana es una novela ambiciosa que busca retratar la visión particular de esta familia africana –su cultura, sus conflictos, su identidad híbrida–, pero es quizá esta misma ambición la que da pie a algunos de sus más grandes defectos.
Reseña completa en: http://confabulario.eluniversal.com.mx/lejos-de-la-grandeza/
Reseña completa en: http://confabulario.eluniversal.com.mx/lejos-de-la-grandeza/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






